Por Alex Villegas..

Pasado el espectáculo de la no rifa del avión presidencial, el ciudadano presidente da continuidad al de la consulta popular para enjuiciar a ex presidentes, no sin antes hacer un alto en la parafernalia independentista, con su llama de la esperanza.
Con ello, se mantiene en campaña de cara a la elección intermedia, al tiempo que trata de desviar la atención ciudadana de la grave crisis económica y social que prevalece en el país, además por supuesto del impacto que representan los más de 71 mil decesos, ocasionados a la fecha por el COVID-19.
No cabe duda que el ciudadano presidente busca consolidar las posibilidades de triunfo de Morena en la elección intermedia y ligado a él, por supuesto, su control en el Legislativo, así como la consolidación a nivel nacional de la presencia de su instituto político, como partido mayoritario.
Teme y con toda razón que la elección intermedia se convierta en un punto de quiebre que marque el punto de partida de una recomposición del mapa geopolítico nacional, en la que PAN y PRI, puedan recuperar posiciones y mostrarse como verdaderos contrapesos políticos.
De ahí que lejos de enfocarse en acciones de gobierno, centre gran parte de su desempeño en el campo del efectismo político, en donde busca mostrar que la 4T avanza, aunque en realidad el pretendido cambio esté lejos de concretarse y plasmarse en una mejora en la calidad de vida del pueblo bueno.
A lo más que ha llegado en sus casi dos años de gobierno es a consolidar la operación de un gobierno paternalista, vía los programas sociales, así como el retorno del presidencialismo todopoderoso que podría opacar al que prevaleció en los mejores años del priismo, pero eso si con mucho espectáculo político-mediático.
SCJN
La determinación del máximo tribunal del país, en torno a la viabilidad de la consulta popular promovida por el ciudadano presidente, pondrá a prueba la independencia del poder Judicial.
Más allá del plano político, los magistrados deberán hacer prevalecer el estado de derecho, a partir del análisis jurídico.
Aunque de entrada cabe destacar la generalidad tanto de la exposición de motivos del ciudadano presidente, como lo confuso de la pregunta que de entrada busca cuestionar las acciones de los expresidentes, antes, durante y después de sus respectivos mandatos.
En este punto, es imprescindible cuestionar si lo que se busca es juzgar a las personas o el ejercicio del poder desde la titularidad del Poder Ejecutivo nacional. A simple vista si se les quiere juzgar la acción se debiera centrar en su desempeño como mandatarios, al tiempo que los pretendidos delitos debieran planteare con toda claridad.
Pero como se trata de una acción más enfocada en la propaganda política, que, en la impartición de justicia, no hay más que ver la forma en la que el ciudadano presidente da continuidad al espectáculo.

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