“Si hay algo más importante que las tradiciones es la seguridad de mis hijos, el COVID ya me quitó a un familiar, más vale ser precavido”, comenta Salma, madre de Romina y Samara, quien romperá la tradición anual de salir a pedir dulces con sus hijas, para quedarse en casa.

Tras haber perdido a su hermano a causas del coronavirus, Salma sabe que la pandemia no es algo que se tome a la ligera, es por eso que ha optado por seguir las medidas de seguridad y permanecer en confinamiento.

“Este año nos íbamos a disfrazar de princesas, pero mi mamá no nos dio permiso de salir, no queremos estar en casa, menos en noche de Halloween”, señala Romina, la pequeña de siete años que ahora se tendrá que perder su noche favorita.

Y es que con la nueva ola de contagios que se ha presentado en los últimos días, la colonia Prohogar, de la que son habitantes, se ha visto afectada por este repunte de COVID.

Pese a las advertencias hechas por las autoridades, vecinos y comerciantes de la zona han decidido realizar la tradicional romería anual de Día de Muertos, aunque esto pueda ocasionar un nuevo foco de contagios.

“Muchos de los vecinos piensan que esto es un juego o que se trata de una broma; como madre soltera no tengo más familia que mis dos hijas, ya habrá más días de muertos”, dice Salma mientras prepara los últimos arreglos de la ofrenda.

Ahora las dos pequeñas sólo tendrán permitido recorrer su edificio para pedir dulces a sus vecinos.

“Este año no será la excepción, con gel antibacterial y cubrebocas es como este año saldremos en familia a pedir dulces”, cuenta Isidro, padre de tres hijos, quien ha dejado en claro que ni siquiera el COVID les puede arruinar su noche favorita.

Como ya es costumbre para la familia Gómez, cada año los cinco integrantes se disfrazan para salir a pedir dulces, este año no será la excepción, pues aseguran que es una tradición inquebrantable.

“Sabemos que son tiempos difíciles, pero hemos tomado todas las precauciones para poder salir este Día de Muertos, tras varios meses en cuarentena lo que queremos es una distracción de este virus”, comenta Jorge, padre de la familia.

Señala que, si bien es un reto exponer a su familia al virus, también es todo un reto mantener a sus pequeños en aislamiento. “Tras casi tres meses en cuarentena, quiero que mis hijos experimenten un verdadero Día de Muertos, claro, sin bajar la guardia ante el coronavirus”.

Como ya es costumbre, la familia ha comprado cientos de dulces para salir este 31 de octubre a dar dulces a las personas de su calle.

Jesica, madre de Renata, cuenta que este año sería el primero en el que ella y su hija saldrían a las calles a pedir dulces, ahora las restricciones sanitarias han frustrado sus planes, ante esto ha optado por hacer una reunión virtual con sus familiares para celebrar un Día de Muertos desde casa.

“Tenía la esperanza de tener una fiesta tradicional con mi hija, pero esto ya no será posible, sin importar lo fuerte que sea la tradición no es necesario exponernos”.

Esta fecha que es importante para muchas personas se vivirá de forma muy distinta a otros años, aunque, como señalan los entrevistados, es importante mantener vivas estas tracciones.

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