El Parlamento de Mujeres de la CDMX propuso en 2019 una iniciativa histórica que pretendía que fueran gravados con una tasa del cero por ciento los productos de higiene menstrual, presentada ante la Cámara de Diputados por Martha Tagle, con el propósito de disminuir la brecha de desigualdad en la adquisición de dichos productos y generar un debate sobre la salud y justicia financiera.

Con 283 votos a favor, 129 en contra y 4 abstenciones, diputados aprobaron en lo general y en lo particular la Miscelánea Fiscal 2021. La votación mayoritaria fue de Morena, PT y PES para mantener el IVA de 16% a los productos como toallas, copas menstruales y tampones.

Diputadas de oposición y colectivos feministas consideraron discriminatorio este tratamiento fiscal.

“Yo no voy a preferir una toalla sanitaria a que se deje de recaudar dinero”, declaró una de las diputadas tras el voto en contra.

Según datos de CONEVAL, en México 4 de cada 10 mujeres viven en situación de pobreza. La falta de acceso a productos sanitarios, servicios y educación sobre higiene es denominado pobreza menstrual.

Las complicaciones y gastos que implican acceder a estos recursos se agravan en mujeres en situación de marginación. Las más afectadas son las privadas de su libertad y aquellas en situación de calle.

Una menstruación digna no es un lujo; además la falta de acceso a productos para gestionarla es un elemento que aumenta la exclusión social, deserción escolar, infecciones e inestabilidad económica, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

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