La cancelación de las peregrinaciones para visitar a la Virgen de Guadalupe en la Basílica, ante el repunte epidemiológico del Covid-19 en la Ciudad de México y el resto de los estados, provocará que los comerciantes y el turismo del país dejen de recibir 11,000 millones de pesos durante una de las fechas más importantes para generar derrama económica.

Tan sólo en la Ciudad de México en este 2020 se han cancelado más de 3,000 peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe, debido a la condición en que se encuentra el semáforo epidemiológico, y porque es prioritario prevenir y evitar posibles contagios de coronavirus.

En el 2019, el turismo religioso le representó al país 10,200 millones de pesos, generados por los casi 30 millones de personas que visitan los destinos más importantes con ese tipo de actividades.

La celebración del 12 de diciembre “es muy significativa económicamente” para algunas ciudades, como la Ciudad de México, ya que el recinto de la Basílica de Guadalupe ubicada al norte de la capital recibe cada año a más de 10 millones de visitantes.

En el caso de la Basílica de Guadalupe, el centro religioso más importante del continente americano anualmente recibe a más de 20 millones de visitantes que generan una importante dinámica económica para los establecimientos comerciales y de servicios de la capital del país.

Sin embargo, en esta ocasión no se realizará por la pandemia, lamentó el presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), José Manuel López Campos.

México se encuentra en condiciones de extremo cuidado de la salud, por ello, la festividad será diferente, pues no se realizarán peregrinaciones a los santuarios guadalupanos que hay en todo el país, al igual que otro tipo de reuniones que se organizan por este motivo, a consecuencia del Covid-19, dijo.

El día de la Virgen de Guadalupe está considerada como una fecha relevante para el comercio y el turismo en México, que coloca al país como uno de los destinos más significativos en el segmento de turismo religioso.

El viernes pasado, las autoridades capitalinas colocaron en semáforo naranja, con alerta roja, sobre las condiciones de la pandemia del Covid-19, mientras que en semanas pasadas ya se había emitido el anuncio de que la basílica permanecería cerrada.

El líder empresarial subrayó que esta fecha pasará sin dejar la derrama económica esperada por muchos negocios, pues al cerrarse los centros religiosos no habrá turismo en ese sector que visiten los lugares más identificados y tradicionales de la celebración.

Deja un comentario