Reforma electoral de Sheinbaum supera primer filtro en San Lázaro en medio de fuertes desacuerdos

Foto: REDES

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Ciudad de México. La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum dio un paso clave en la Cámara de Diputados al ser aprobada en comisiones, aunque el proceso evidenció divisiones entre las fuerzas políticas y críticas por la forma en que se discutió el proyecto.

Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral avalaron el dictamen con una votación cerrada, principalmente gracias al respaldo de Morena. En contraste, partidos de oposición y algunos aliados del oficialismo manifestaron su rechazo al contenido de la propuesta.

En la Comisión de Puntos Constitucionales, el documento fue aprobado con 25 votos a favor frente a 21 en contra. Por su parte, en la Comisión de Reforma Político-Electoral obtuvo 20 votos favorables y 18 negativos. En conjunto, el dictamen sumó 45 apoyos contra 39 votos en contra.

Con este aval, la propuesta fue turnada a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para que sea discutida en el pleno durante la próxima sesión. De acuerdo con fuentes legislativas, se prevé que el debate se concentre en los coordinadores de las bancadas parlamentarias con el objetivo de evitar confrontaciones prolongadas.

Reclamos por el método de discusión

Durante el breve intercambio en comisiones —que se limitó a dos rondas de intervenciones de tres minutos por legislador— representantes de Movimiento Ciudadano criticaron que la reforma no se haya analizado con mayor profundidad.

Los diputados Pablo Vázquez Ahued y Sergio Gil lamentaron que no se permitiera una revisión detallada de cada apartado de la iniciativa. A su juicio, la propuesta del Ejecutivo deja fuera temas relevantes, como el combate al financiamiento ilegal en campañas.

PRI y PAN rechazan el proyecto

Desde el PRI, la diputada Abigail Arredondo anunció el voto en contra de su bancada y señaló que la iniciativa no aborda problemas que, en su opinión, afectan directamente la integridad de los procesos electorales.

Entre ellos mencionó la presencia del crimen organizado en las elecciones, el uso de dinero ilícito en campañas, la violencia política, la sobrerrepresentación legislativa y el uso electoral de programas sociales.

En la misma línea, el diputado panista Homero Niño de Rivera aseguró que la propuesta carece de consenso político y criticó que no haya sido construida con la participación de todas las fuerzas parlamentarias.

Aliados del oficialismo se distancian

Aunque Morena defendió el dictamen, algunos partidos que han acompañado al oficialismo en otras reformas se deslindaron de la iniciativa.

El Partido del Trabajo señaló que aún es necesario ampliar la discusión antes de modificar las reglas electorales. El diputado Pedro Vázquez González indicó que su grupo parlamentario considera indispensable un debate más amplio que incluya tanto a mayorías como a minorías.

Por su parte, el Partido Verde Ecologista de México también decidió no respaldar el documento en su versión actual. El legislador Ricardo Astudillo explicó que, si bien la reforma contiene elementos positivos, todavía existen aspectos que requieren ajustes para garantizar condiciones equitativas en la competencia política.

Morena defiende cambios al sistema electoral

Desde Morena, legisladores insistieron en que la iniciativa busca responder a demandas ciudadanas de transformación del sistema electoral.

La diputada Guadalupe Morelos destacó que el proyecto plantea reducir el financiamiento público a los partidos políticos y modificar el modelo de asignación de diputados plurinominales. Asimismo, afirmó que la reforma incluye medidas orientadas a evitar la entrada de recursos ilícitos en las campañas.

Según dijo, diversos sondeos reflejan un respaldo mayoritario de la ciudadanía a una reforma electoral.

Posible “Plan B” en el horizonte

El dictamen será discutido próximamente en el pleno de la Cámara de Diputados, donde se definirá si la reforma logra avanzar en el proceso legislativo.

Mientras tanto, en el Palacio Legislativo de San Lázaro ya se especula que, en caso de que la propuesta no reúna los votos necesarios, el bloque oficialista podría impulsar una estrategia alternativa conocida como “Plan B” para modificar el marco electoral.