A 20 años de Atenco: Sheinbaum asegura que la represión al pueblo nunca volverá

20 años de atenco

San Salvador Atenco, Edomex. – En tierras que son emblema de resistencia y lucha social, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una diferencia fundamental entre el modelo de gobierno de la Cuarta Transformación y las administraciones anteriores, definidas por ella como regímenes oligárquicos bajo el modelo neoliberal. Al conmemorar dos décadas de los sucesos ocurridos en esta comunidad, la mandataria fue categórica: “Nunca más un elemento policial ni de la Guardia Nacional usará la fuerza para reprimir a la población mexicana. ¡Esto no volverá a ocurrir!”

Hace 20 años, los días 3 y 4 de mayo de 2006, San Salvador Atenco fue escenario de una operación estatal que dejó graves consecuencias: violaciones sistemáticas a los derechos humanos, casos documentados de tortura, agresiones sexuales contra mujeres y decenas de detenciones sin justificación legal. Aquel episodio surgió ante la oposición organizada del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), que se opuso al despojo territorial y a la construcción de un nuevo aeropuerto en la zona lacustre del Valle de México. Aquí, el machete se convirtió en símbolo de defensa colectiva y de una causa que trascendió las fronteras locales. Ante los representantes de este movimiento y de otras luchas sociales del país, la jefa del Ejecutivo rindió homenaje a su trayectoria y validó su razón de ser.

Durante el acto —que inició con una hora de retraso debido a una manifestación— se llevó a cabo la firma simbólica de un acuerdo mediante el cual se restituirán 54.5 hectáreas a la comunidad de San Salvador Atenco. Para la presidenta, esta acción representa mucho más que un trámite administrativo: “Es un gesto de reconocimiento hacia quienes vivieron días tan difíciles y dolorosos. Nuestro gobierno está y estará siempre junto a ustedes, y junto al pueblo de México”, afirmó.

En su recorrido hacia este municipio, la mandataria fue testigo directo de otra situación de reclamo social: un grupo de ejidatarios, ajenos al FPDT, bloqueó la carretera Texcoco-Lechería para exigir acceso al agua y a la posesión de tierras, lo que provocó un embotellamiento de casi una hora. Frente a este escenario, Sheinbaum aprovechó para contrastar la respuesta actual con la que hubiera ocurrido en gobiernos pasados: “Antes, ante cualquier protesta, la orden era traer fuerzas de seguridad, desalojar y abrir paso a la fuerza, sin importar las causas. Nosotros actuamos de otra forma: hablé directamente con ellos por teléfono y propuse establecer una mesa de diálogo para atender sus peticiones”.

La mandataria relató que los manifestantes ofrecieron abrir paso solo a su vehículo oficial, pero ella rechazó la propuesta con firmeza: “Les dije claramente: o pasamos todos o nadie pasa. En este gobierno no hay privilegios para nadie”, expresó. De inmediato, giró instrucciones al director de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales, y a la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega, para atender las demandas de este grupo de manera inmediata.

Para la presidenta, estas actitudes son la muestra de un cambio de fondo frente a quienes intentan regresar al poder: “Los grupos conservadores y la derecha que antes gobernaron el país usaron su posición para reprimir, despojar tierras y recursos naturales y favorecer solo a unos pocos. Hoy buscan volver, pero se topan con una realidad ineludible: la conciencia ciudadana y el respaldo mayoritario a la transformación. Seguiremos avanzando, fortaleciendo la democracia y garantizando justicia social”.

Reconoció que aún quedan asignaturas pendientes para garantizar el acceso pleno a la justicia en diversas causas sociales del país, pero aseguró que su administración no abandonará este compromiso. “Pueden estar seguros: nunca les traicionaremos y siempre estaremos cerca de sus necesidades. La diferencia es clara: donde hubo despojo, hoy hay restitución; donde imperaba la corrupción, hoy actuamos con honestidad; donde reinaba la cerrazón, hoy hay diálogo; donde gobernaba la oligarquía, hoy gobierna el pueblo; donde hubo represión, hoy hay reconocimiento y atención”, resumió.

Y reiteró su mensaje central: “Donde antes se protegían privilegios, hoy se garantizan derechos; donde se entregaba el patrimonio nacional a intereses extranjeros, hoy defendemos la soberanía. Quienes creen que inclinar la cabeza sirve a la patria están equivocados: los mexicanos siempre caminaremos con la frente en alto, tal como nos enseñaron quienes han luchado por un país más justo y libre”.