El equipo de Comunicación Social de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados tiene sobrecarga de trabajo. No es que haya exceso de iniciativas de los diputados ni que abunden eventos, posicionamientos o acuerdos. No.

Se trata de una contienda externa a San Lázaro, pero que utiliza los recursos públicos asignados a la bancada para otro fin: promover la candidatura de Mario Delgado Carrillo a la Presidencia de Morena.

Comunicados, posicionamientos, imágenes para redes, edición de video, estrategias de comunicación en Twitter, Facebook, Whatsapp… La chamba extra no se paga del bolsillo de Delgado… se usa el mismo salario que estos funcionarios obtienen de la caja de San Lázaro, recursos de todos los mexicanos, utilizados para promover la imagen del todavía diputado en la elección interna del partido en el poder.

En los chats de Morena, la misma encargada de Comunicación Social de la bancada en la Cámara de Diputados pide compartir las imágenes que su equipo ha creado para posicionar la imagen de Delgado. Y si bien ha habido críticas por el abuso de recursos económicos y humanos, hasta el momento nadie ha alzado la voz con claridad. 

Y es que ¿quién le dice que no al hombre que no sólo es diputado, sino coordinador de la fracción parlamentaria de Morena, presidente de la Junta de Coordinación Política y –según las encuestas– el más firme candidato a dirigir el partido que fundó Andrés Manuel López Obrador?

Apenas el 16 de octubre pasado, el Instituto Nacional Electoral (INE) resolvió que Mario Delgado debía eliminar de todas sus redes sociales, así como de su página oficial, toda publicidad encaminada a promocionar su candidatura a la dirigencia de Morena, por considerar que violaba la Constitución mexicana. Y es que en el proceso de renovación no se contemplaron actividades de proselitismo como las que ha estado realizando bajo el cobijo de su cargo público.

El Instituto que dirige Lorenzo Córdova giró medidas cautelares para que en 12 horas se eliminara toda campaña publicitaria en pro de la candidatura de Delgado a la dirigencia, tras varias quejas recibidas por la exaltación, promoción y realce de su nombre bajo el carácter de diputado del Congreso de la Unión, coordinador de la fracción parlamentaria de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política.

Y es que en el Facebook, Twitter y Youtube del funcionario había contenidos –fotografías, infografías, videos y difusión de eventos– que referían al proceso de elección de la Presidencia y la Secretaría General de Morena.

Esto, resaltó el INE en su comunicado, contraviene al artículo 134 constitucional, el cual ordena que los recursos económicos de la Federación deben administrarse con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez, para satisfacer exclusivamente los objetivos a los que estén destinados.

Antes, sus principales contrincantes, Yeidckol Polevnsky, Alejandro Rojas Díaz Durán e incluso el mismo Porfirio Muñoz Ledo, denunciaron que Delgado no podía ser candidato a la Presidencia del partido si no renunciaba a su cargo, como lo establece el estatuto interno del partido. Lo acusaron innumerables veces de utilizar los recursos del Estado para promover su imagen.

Lo que nadie ha denunciado ante el INE, pese a que es sabido entre las filas morenistas, es que Delgado no hace uso sólo de su cargo como legislador para promover su imagen en la contienda por la Presidencia del partido, sino que literalmente utiliza los recursos humanos de la Cámara de Diputados con este fin. 

Apenas hace unos días, el otro candidato a la dirigencia, Porfirio Muñoz Ledo, presentó una denuncia penal en su contra ante la Fiscalía para Delitos Electorales en este sentido.

Pero mientras se analiza la denuncia, desde la Cámara, la campaña de Delgado continúa en manos de quienes tienen como única misión difundir las labores legislativas de la bancada de Morena en San Lázaro y es que ¿quién se atrevería a decir que no a una orden de Mario Delgado? (emeequis)

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