Foto: Excelsior
Ciudad de México.- Desde poco después del mediodía, el Zócalo capitalino comenzó a recibir a miles de aficionados que se dieron cita para presenciar, desde el Fan Fest, el encuentro entre la selección mexicana y Ecuador, un compromiso decisivo en la lucha por el pase a los octavos de final del Mundial 2026.
La mayoría de los asistentes ingresó por la calle 20 de Noviembre con el objetivo de asegurar un buen lugar frente a las pantallas gigantes instaladas en la Plaza de la Constitución. Poco a poco, el sitio se fue cubriendo de los colores verde, blanco y rojo, mientras el ambiente festivo crecía entre cánticos, trompetas y el tradicional grito de «¡México, México!».
Familias completas, grupos de amigos y aficionados de todas las edades llegaron portando playeras de la selección, banderas, sombreros y máscaras, convirtiendo el corazón de la capital en una auténtica fiesta futbolera. Aunque todavía era posible transitar por la plancha del Zócalo, la llegada constante de personas anticipaba un lleno para la hora del silbatazo inicial.
En otro frente, la Federación Ecuatoriana de Futbol (FEF) presentó una protesta formal ante los organizadores del Mundial luego de la denominada «serenata» que un grupo de aficionados mexicanos realizó la noche previa al encuentro frente al hotel de concentración del conjunto sudamericano, ubicado en Santa Fe.
Mediante un comunicado, la FEF señaló que este tipo de acciones se alejan de los principios de juego limpio, equidad y respeto que deben prevalecer en una Copa del Mundo. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades correspondientes para reforzar las medidas que garanticen la seguridad e integridad de los jugadores, cuerpo técnico y seguidores de la selección ecuatoriana.
La noche del lunes, decenas de aficionados acudieron al hotel de concentración de Ecuador y realizaron gritos, tocaron claxones y utilizaron bocinas con la intención de interrumpir el descanso del equipo previo al compromiso frente al Tricolor.
