Al asumir la gubernatura de Guerrero, el pasado viernes, Evelyn Salgado Pineda plagó su discurso de promesas y buenos deseos. Reconciliación, unidad, fraternidad; un gobierno humano, sensible, incluyente, paritario, fraterno, de respeto e igualdad, sin discriminación; con cero tolerancia a la corrupción y al influyentísmo; sin